Lazpiur 100 years

Historia

Más de 100 años vinculada a la industria en el País Vasco

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Foto 1: El pueblo de Bergara, tras la creación de Lazpiur a principios del siglo XX.
Foto 2: Trabajadores de Lazpiur en los primeros años de actividad, como fábrica de zapatos.

La familia Lazpiur lleva más de 100 años vinculada a la industria en el País Vasco y más en concreto en la localidad guipuzcoana de Bergara. El municipio contaba a principios del siglo XX con un gran tejido industrial, centrado sobre todo en el sector textil. De ahí que lo llegaron a denominar ‘el Ruhr bergarés’.

Quien comenzó la tradición empresarial en la familia fue José Lazpiur Aguirrebalzategui, abuelo de los actuales responsables de la empresa, Miguel y Agustín. En 1914, existe la primera constancia documental de cómo se hizo con la propiedad de una empresa de zapatos de la que previamente ya era socio. La llamó ‘José Lazpiur y Cía’. Llegó a tener una producción de 70.000 pares de zapatos y a emplear a 200 personas. Su afición por la mecánica le llevó a comprar máquinas importadas de Estados Unidos, que le dotaron de una alta competitividad en aquellos años.

La Guerra Civil española cambió la situación de la empresa y la familia. José Lazpiur, que era simpatizante del nacionalismo vasco moderado y de la República, debió exiliarse en Bilbao y se le incautó la fábrica. Sus hijos se alistaron como ‘gudaris’ para luchar contra el franquismo.

La empresa cambió de manos y se centró en el negocio del corte de cuero, para proveer de material al bando rebelde. Terminada la contienda y transcurridos cinco años desde la incautación, José Lazpiur recuperó la fábrica. En ese momento se incorpora a la empresa Pepe Lazpiur, hijo de José (y padre de Miguel y Agustín) que volvía del exilio en Sevilla. La familia decide dar un giro y dedicar la maquinaria a producir clavos, aunque el negocio de los zapatos se mantuvo de forma residual.

Tras la muerte de José Lazpiur en 1957, Pepe continúa con la producción de clavos. Su hijo Miguel, tras cursar Formación Profesional, propone al padre la adquisición de un torno marca Asuma a una empresa de Mondragón. Con la ayuda de un amigo industrial, Pepe Lazpiur se asegura demanda para la producción con la nueva máquina. Con la actividad de fabricación de zapatos ya desaparecida, la empresa se centra en el mecanizado de piezas.

El negocio de los clavos también desaparece tras la adquisición de una máquina para cepillar. En 1963 se incorpora Agustín Lazpiur a la empresa, que surte de piezas a los talleres del entorno. Su hermano Miguel ayuda mientras permanece en el servicio militar. Desde allí diseña una máquina punteadora de tornillos, y Agustín se encarga de fabricar. Y también ideó desde el cuartel un alimentador de aspas, que se convirtió en 1964 en la primera patente de Lazpiur. Después llegarían muchas más.

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Tres imágenes de Lazpiur, en los años 80, en su ubicación actual.

El auge de la actividad cooperativista en la zona durante aquellos años (Gomecha, Impreci, Mondragón…) permite a la fábrica incrementar su actividad y recibe numerosos encargos, hasta verse en la necesidad de trasladar la actividad a un nuevo pabellón, en 1970. Por aquella época, Lazpiur tan solo contaba con una decena de trabajadores.

Lazpiur lleva en sus genes el servicio a los clientes, y lo cual le ha llevado a aceptar todo tipo de encargos por extraños que parezcan. Durante su historia se han llegado a fabricar máquinas para prensar manzanas y elaborar sidra, otras para mecanizar piezas de ollas, máquinas para hacer rosquillas... Un salto cualitativo se produjo cuando la empresa Mai le encomendó la fabricación de unas máquinas insertadoras destinadas al sector de la automoción. Aquello fue el germen de un pedido mucho mayor: el proyecto de la multinacional Ford para dedicar una planta entera a fabricar los circuitos electrónicos de la caja de cambios del modelo Ford Escort. Fue la puerta de entrada de Lazpiur al sector automovilístico.

En los ochenta, Lazpiur crece hasta la veintena de empleados y amplía sus instalaciones al comprar un pabellón cercano a un antiguo cliente. También se adentra en el área de utillaje para forja en 1984. Comienza como proveedor de la empresa Patricio Echeverría, que a su vez suministraba material a la multinacional GKN. Ésta compró la forja a la firma vasca para implantarse en el País Vasco y empezó a trabajar con Lazpiur. Esa fue, de forma involuntaria, la primera incursión de la empresa en la internacionalización. Unos años después, comenzaría la formación en idiomas para las personas de la empresa y la puesta en marcha del primer departamento de ventas. Hasta entonces, Lazpiur siempre había trabajado bajo demanda, sin necesidad de ningún tipo de iniciativa comercial.

En 1998, GKN propuso formar una ‘joint venture’ para fabricar utillaje de forja, de modo que Lazpiur aportara la tecnología. Así se impulsó el salto internacional para la firma vasca. Dos años después, se adquiere la calderería Zubikua.

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Diseño y montaje de máquinas insertadoras, en los años 90.

La plantilla de Lazpiur fue creciendo hasta llegar al centenar de personas, lideradas por Miguel desde el desarrollo empresarial y tecnológico y Agustín desde el taller. En 2007 comenzó a detectarse la llegada de la crisis global que afectó a Europa. Entonces, se diseñó un plan de ajuste que estableció como prioridad absoluta salvar todos los puestos de trabajo. Lazpiur se deshizo de su participación en la empresa participada con GKN –aunque teniendo en la multinacional británica a uno de sus mejores clientes-, así como otra ‘joint venture’ que tenía en Francia. La empresa consiguió salvar la situación de forma ejemplar, al regresar a beneficios sin necesidad de efectuar ningún despido.

En la división de las máquinas insertadoras, su cliente Mai pasó primero a manos de una empresa de EEUU y esta a su vez fue absorbida por la multinacional Lear, que desde el primer momento ha comprobado los altos niveles de calidad que ofrece Lazpiur y se ha consolidado como un cliente de primer nivel. Además, un buen número de multinacionales de la automoción y otros sectores confían en la empresa guipuzcoana.

El prestigio acumulado a lo largo de los años ha llevado a Lazpiur a recibir en 2014 una invitación del Congreso Internacional de Forja (IFC) para dar a conocer las nuevas tendencias a nivel mundial. Era la única empresa española invitada a las ponencias. En 2014 Lazpiur celebra su Centenario en uno de los mejores momentos de su historia.

En 2015 la empresa resultó ganadora de la primera edición de los premios Somos Empresa, convocados por el Banco Popular y el grupo Prisa, a los que se presentaron 516 candidaturas de pymes españolas. Lazpiur se adjudicó el premio 'Somos Inspiradores', que reconoce toda su trayectoria.

Cronología

  • 1875
  • 1875

    Nace José Lazpiur Aguirrebalzategui en Bergara.

  • 1914

    Primeras menciones a José Lazpiur y Cía como propietario de la fábrica de calzado.

  • 1921

    Nace José Lazpiur Elcoro.

  • 1936

    El régimen franquista requisa la empresa durante cinco años.

  • 1940

    Puesta en marcha de un taller de clavos de José Lazpiur Elcoro en las instalaciones de la fábrica de calzado.

  • 1942

    Nace Miguel Lazpiur.

  • 1946

    Nace Agustín Lazpiur.

  • 1957

    Muere José Lazpiur Aguirrezabaltegui.

  • 1960

    La familia Lazpiur compra el primer torno y Miguel Lazpiur se incorpora al negocio familiar. Empieza la labor de mecanizado.

  • 1962

    Se compra una máquina para cepillar y José Lazpiur Elcoro abandona los clavos y se incorpora al mecanizado.

  • 1963

    Se compra una fresadora y Agustín se incorpora al negocio.

  • 1964

    Primera máquina punteadora de tornillos de España. Primera patente de la empresa: un acumulador (desarrollado en el cuartel de Loiola, durante el servicio militar)

  • 1965

    Se empieza a vender a las cooperativas del grupo Mondragón y se consolida el negocio.

  • 1969

    Traslado al nuevo pabellón en Murinondo Auzoa en Bergara.

  • 1975

    Primeras insertadoras para la empresa Mai (entrada en la automoción).

  • 1980

    Proyecto de Mai para hacer una planta para Ford de insertadoras.

  • 1980

    Transformación en sociedad anónima. Construcciones Mecánicas José Lazpiur. Una plantilla de 16 personas.

  • 1984

    Patricio Echeverría compra una forja, que posteriormente se queda GKN, y supone el desarrollo del negocio de utillaje de forja.

  • 1984

    Primera ampliación del pabellón.

  • 1985

    Cambia el concepto de ventas y creación de un equipo comercial.

  • 1989

    Lazpiur apuesta por la calidad total.

  • 1990

    Desarrollo de la estrategia de internacionalización.

  • 1991

    Segunda ampliación del pabellón.

  • 1998

    Joint venture con GKN.

  • 1998

    Compra de un nuevo pabellón.

  • 1999-2003

    Proyecto Maitz de colaboración con la Escuela Profesional de Bergara.

  • 2000

    Compra de la calderería Zubikua.

  • 2009

    Tercera ampliación del pabellón.

  • 2012

    Miguel Lazpiur recibe el Premio Korta en reconocimiento a su trayectoria empresarial.

  • 2013

    Venta a GKN de la participación en la joint venture.

  • 2014

    Lazpiur es la única empresa española invitada como ponente al 21º International Forging Congress (IFC) de Berlín.

  • 2014

    Centenario de Lazpiur.